Yo siempre había soñado con un restaurante con vistas al mar o a la playa porque para mi ambas cosas son fuente de inspiración y de paz. Además, Alex y yo nos conocimos en Peñíscola, un pueblo marítimo precioso de Castellón y por eso a él le pareció bien la idea. Era una manera de acercarnos un poco a aquél paisaje que nos unió.
El caso es que vivimos en Rubí, una ciudad de interior de la comarca del Vallés Occidental, provincia de Barcelona, y queríamos que la ceremónia tuviera lugar allí, pues fue una promesa que yo le hice a mi abuelo cuando éste falleció. Eso significaba que la playa más cercana que teníamos era la de Barcelona, que nos quedaba a unos 20-30 minutos. Sin embargo, ambos teníamos claro que no queríamos un restaurante que estuviera en la ciudad condal porque buscábamos un lugar más acogedor y más recogido. Y ahí surgió lo realmente complicado, pues el resto de pueblecitos marítimos nos quedaban algo más apartados y no queríamos perder mucho tiempo en desplazarnos de la Iglesia al restaurante. Además, no hay muchos restaurantes con vistas al mar en la provincia de Barcelona. Hubiera sido distinto y más fácil si nos hubieramos casado en Girona; la Costa Brava es un paraje precioso, lleno de lugares escondidos de gran riqueza paisajística. Pero quien algo quiere, algo le cuesta. Así que nos pusimos las pilas y empezamos a investigar.
Después de mucho buscar, ir, ver y visitar encontramos el que definitiva y literalmente nos dejó maravillados: Can Marial. Un restaurante que se encuentra en Sant Vicenç de Montalt, un pueblecito de la comarca del Maresme.
Nos gustó nada más entrar con el coche al recinto. Reunía todo lo que buscábamos: unos jardines enormes y preciosos, un salón amplio pero acojedor, y lo más importante, unas vistas al mar que hablaban por sí solas. Así que no nos lo pensamos mucho y ahora estamos encantadísimos con nuestra elección.
Aquí os dejamos algunas fotos para que entendáis el por qué este rinconcito nos robó el corazón.
Esperamos que os haya gustado. El resto, los veréis el 22 de junio de 2013.
¡Hasta el siguiente 'post'!
Alex & Núria








